–> Fernando Franco. 11/11/2018. Control de plagas, unidad de ataque. Fuente: El Faro de Vigo. Enlace: https://www.farodevigo.es/gran-vigo/2009/11/19/control-plagas-unidad-ataque/387716.html#
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Control de plagas, unidad de ataque
Moncho Seijas es responsable de la Unidad de Control de Plagas Urbanas de Vigo, que cuenta con seis hombres en una lucha sin cuartel con “las 3 D”: desratizacón, desinfección, desinsectacion.
Fernando Franco , 11/11/2018
¿Qué vida hay bajo las alcantarillas de la ciudad? Imaginémonos a Vigo diezmado por una peste, con la urbe invadida por ratas grises infectadas por otras llegadas en un barco de Liberia. Cuando Camus escribió La Peste, esa obra fundamental del siglo XX, quiso sintetizar en una palabra maldita la magnitud de una devastación que hace reflexionar a una sociedad rodeada de muerte sobre su sentido de la existencia. Para prevenir una catástrofe como esta, hace ya un siglo que en Vigo nació el Laboratorio Municipal.
En su seno, una Unidad de Control de Plagas Urbanas hace frente a las llamadas “tres D”, desratización, desinfección y desinsectación acudiendo allí donde le llaman con sus armas y venenos mortíferos pero, antes que eso, aplicando una sostenida política preventiva sobre la urbe. Cada noche, cuando están en campaña de desratización, unos tipos enfundados en trajes, guantes y botas de alta seguridad levantan 200 alcantarillas de media para dejar 40 gramos de plaguicida hasta llegar a unos 18.000 puntos en la ciudad que esconden un cebo mortal para los roedores.
Los enemigos potenciales son diversos: ratas, cucarachas, termitas, pulgas, garrapatas, hormigas, carcoma… la fauna urbana es muy variada e incluye animales como gaviotas o palomas, que, de símbolo de la paz, se han pasado a ver como plaga urbana por sus excrementos altamente corrosivos, o su poder de transmisión de salmonelosis, histoplasmosis, ornitosis…
Vigo es una ciudad portuaria y los efectos de la globalización, el cambio climático, y la intensificación del transporte internacional de mercancías están produciendo la expansión incluso de especies invasoras. Y más de tres cuartas partes de las enfermedades humanas nuevas, emergentes o reemergentes están causadas por patógenos.
Seis hombres trabajan en esta “unidad de combate antiplagas”, que entre los años 1930 a 1960 llegó a contar con 30 trabajadores municipales. Son pocos pero se explica en parte esta caída en picado laboral por los nuevos instrumentos de que se dispone, cuya evolución desde 1900 se advierte visitando el Museo del Laboratorio Municipal y sorprendiéndose con curiosos aparatos de desinfección como quemadores de azufre, pulverizadores de espalda o móviles sobre carro, autoclaves de esterilización… Hoy el viejo aplicador de producto es reemplazado por un Plan que incluye un análisis preventivo de la situación como principal factor de ataque, apoyado en avanzados productos insecticidas, cebos rodenticidas y desinfectantes contra virus, bacterias y hongos que se aplican con nebulizadores.
“Tenemos a la ciudad de Vigo muy controlada”, dice el jefe de la Unidad, Moncho Seijas.
